No es SEO, no es SEM… es todo

SEO y SEM no bastan: El gran error de sentirse confundido en internet

“Quien solo mira la pantalla pierde el contexto; quien solo mira
la calle pierde la escala; y quien ignora la tecnología,
pierde el futuro.”

Inteligencia humana, un enfoque racional

Cada vez se ponen más de moda ideas y conceptos como el modelo 360 para marketing o el de la IA acabará con todo. En muchos casos, en casi todos… ambas ideas ignoran lo fundamental; lo humano… lo humano en la calle… Lo que pasa por su mente, lo que siente y hablando de marketing, lo que realmente necesita…

¿Y saben qué? es el propio humano quien les va comprar o no su producto o servicio, nadie más…

Y es esa misma persona quien antes va a comparar tu oferta con todas las que tenga al alcance… ¿acaso no haces tu lo mismo?

Eso no es SEO

Aparecer en “primer lugar” de las búsquedas fue históricamente la obsesión de la mayoría de los SEOs. Tiene su parte lógica, pero una parte mayoritaria del sector se ha enfocado en esto a tal grado, que hace tiempo que olvidó el propósito.

Así el “SEO” se convirtió en engañar a Google con diversas “técnicas” y trucos ignorando por completo a la persona real que decide si compra o no nuestro producto.

Pero el engaño no termina ahí. Muchas agencias se volvieron especialistas en maquillar resultados para sus propios clientes. Mostrar gráficos intentando demostrar que la cantidad estaba sobre la calidad.

Por lo tanto, requiere de una buena oferta. Al final, Google no compra nada; compra la persona que está detrás de la pantalla. Por eso, un buen trabajo de SEO On-Page y Copywriting no solo busca tráfico orgánico. Su meta real es impactar con el mensaje correcto para atrapar a cualquier usuario interesado, sin importar si viene de un buscador o de cualquier otra fuente.

Y esto siempre fue lo verdaderamente importante.

Eso no es SEM

De la misma forma que en el SEO mal entendido, de nada sirve aparecer en primer lugar de las búsquedas ni atraer el tráfico pagando una campaña, si no se tiene lo más elemental para impactar con nuestro mensaje.

Tanto el SEO como el SEM son solamente dos tácticas que deberían formar parte de la misma estrategia, no esos dos mundos separados que muchos creen. Esta división ocurre, en gran medida, por las naturales decepciones de un SEO impaciente y mal ejecutado, combinadas con el hábito de tirar el dinero en pauta sin tener en cuenta las necesidades reales del usuario.

En consecuencia, muchos creen que por el hecho de pagar el resultado está garantizado. Pero lo que compran es visibilidad, no ventas.

El SEO y el SEM, al traer tráfico a nuestro sitio, actúan como multiplicadores de tu oferta. Si esta es buena, los resultados serán positivos y exponencialmente buenos; pero si tu oferta es mala, los resultados serán igual de malos… y además, multiplicados.

Ante la negación de esta realidad y la resistencia a corregir una mala oferta, la tendencia habitual es intentar completar el rango “360°” para mostrarle al mundo entero lo mala que es.

El plan maestro se vuelve predecible: pautar en redes sociales, spamear al personal por email marketing o WhatsApp, y usar la Inteligencia Artificial como un amplificador de la nada a velocidades supersónicas…

Y ahora sí, estaremos en todos lados, pero sin decir nada relevante ni impactar a nadie. ¿Por qué?